El rastro no se rompe al saltar a WhatsApp
La cadena entera queda atada: el anuncio que se pulsó, la página que se vio, la conversación que empezó y la cita que salió de ella. No hace falta que la persona rellene un formulario ni que diga de dónde viene.
- El identificador de clic de Google se captura al entrar y sobrevive a la visita.
- Al pulsar el botón de WhatsApp, el mensaje sale con una referencia corta que ata esa conversación con esa visita.
- Cuando la conversación acaba en cita, la cita queda ligada al anuncio. Sin escribir nada a mano en ningún momento.